Displasia de cadera: diagnóstico y tratamientos avanzados
¿Qué es la displasia de cadera?
La displasia de cadera o Hip Dysplasia es una patología en la que la articulación coxofemoral no se desarrolla de manera normal. Esto provoca que la cabeza femoral no encaje correctamente en la cavidad acetabular de la pelvis, generando una inestabilidad articular y, con el tiempo, un desgaste del cartílago que puede evolucionar hacia artrosis precoz de cadera.
Existen diferentes formas:
- Displasia del desarrollo de la cadera o displasia franca: diagnosticada en bebés y niños que nacen con las caderas con tendencia a la inestabilidad o directamente fuera de la cavidad acetabular. Se trata normalmente con arnés de Pavlik, yeso pelvipédico o aparatos ortopédicos lo antes posible en la vida del niño.
- Displasia de cadera en adultos: es consecuencia de una displasia de cadera residual no detectada previamente. Suele conllevar una inestabilidad menor que la displasia franca, por lo que muchas veces pasa desapercibida hasta la cuarta década de la vida, momento en que se empieza a desarrollar artrosis precoz.
El diagnóstico temprano es clave para preservar la función de la articulación acetabular y retrasar la aparición de dolor o artrosis de cadera. La displasia de cadera en adultos es una patología infradiagnosticada que afecta especialmente a mujeres, con cifras de alrededor del 20% de la población.
Síntomas más frecuentes
La displasia de cadera en adultos suele manifestarse con:
- Dolor de cadera en la ingle o región lateral.
- Limitación del movimiento de las articulaciones cuando antes eran caderas con hipermovilidad.
- Sensación de inestabilidad al caminar.
- Chasquidos articulares o bloqueos.
Diagnóstico de la displasia de cadera
El diagnóstico requiere una examen físico realizado por un cirujano ortopédico especializado en cadera, y las siguientes pruebas de imagen:
- Rayos X para valorar la cobertura acetabular y el alineamiento. Es la prueba diagnóstica esencial.
- Resonancia magnética sólo ocasionalmente para estudiar el labrum acetabular y el estado del cartílago articular.
- CT / tomografía axial computada en casos de anatomías atípicas o para la planificación quirúrgica de la corrección.
Tratamiento de la displasia de cadera en adultos
El tratamiento depende de la edad, el grado de cobertura acetabular, la calidad ósea y la presencia de desgaste del cartílago:
Tratamientos conservadores
- Fisioterapia especializada para el fortalecimiento muscular y la reeducación postural. Ayuda a compensar la inestabilidad y mejora los síntomas.
- Modificación de hábitos para reducir el dolor y proteger la articulación de la cadera.
- Infiltraciones con ácido hialurónico, Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o Factores de Crecimiento, para tratamiento de los síntomas que se asocian con la inflamación crónica reactiva que produce la displasia.
Cirugía preservadora de cadera
Cuando existe buena calidad de hueso y ausencia de artrosis, se recomiendan técnicas preservadoras como:
- Osteotomía periacetabular de Ganz: consiste en realizar cortes alrededor del acetábulo para recolocarlo y fijarlo en una posición que mejore la cobertura acetabular y estabilice la articulación.
- Osteotomía femoral en casos alteraciones en la orientación del fémur.
- Artroscopia de cadera para la reparación del labrum roto: tiene una indicación muy limitada en estos casos.
Cirugía protésica
En casos avanzados con artrosis precoz, dolor intenso y degeneración del cartílago, la mejor opción es la prótesis de cadera, con especial interés en la técnica mínimamente invasiva por abordaje anterior directo.
Pronóstico y recuperación
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, los pacientes con displasia de cadera pueden mantener un buen nivel funcional y una vida activa durante años. El tratamiento preservador de cadera debe de ser lo más precoz posible, para evitar la aparición de artrosis. Una vez aparece, la prótesis de cadera restituye la calidad de vida y permite una recuperación excelente de las actividades tanto de la vida diaria como deportivas.
La evidencia recogida en revisión de osteotomías, artículos de revisión y bases de datos internacionales demuestra que tanto la osteotomía periacetabular como la artroplastia de cadera ofrecen excelentes resultados en manos de equipos con experiencia.
Preguntas frecuentes sobre displasia de cadera
¿Qué es la displasia del desarrollo de la cadera?
Es una alteración en el desarrollo de la cadera durante la infancia, donde la cabeza femoral no se ajusta bien a la cavidad acetabular. Puede requerir tratamiento con arnés de Pavlik, yeso pelvipédico o cirugía en casos graves.
¿Cómo se diagnostica la displasia de cadera en adultos?
Con un examen físico, pruebas de imagen como rayos X y resonancia magnética, y/o tomografía computerizada (TAC).
¿Siempre termina en una prótesis de cadera?
No necesariamente. En fases iniciales se pueden aplicar técnicas preservardoras de cadera como la osteotomía periacetabular, que permite evitar o retrasar la necesidad de una prótesis total de cadera.
¿Qué especialistas tratan la displasia de cadera?
Debe ser manejada por un cirujano ortopédico especializado en cadera, dentro de unidades de referencia como Hip Institute.
¿Se puede hacer deporte con displasia de cadera?
Sí, pero con control. Tras la cirugía de displasia de cadera, los pacientes pueden volver progresivamente a la actividad física con supervisión y programas de readaptación especializada.
La displasia de cadera es una condición compleja que requiere un abordaje individualizado. En Hip Institute, aplicamos técnicas pioneras de cirugía ortopédica, desde la osteotomía periacetabular hasta la artroplastia total de cadera, basándonos en los conocimientos científicos más recientes de esta patología, que sufren muchos pacientes aún sin saberlo.
Nuestro objetivo es ofrecer a cada paciente la mejor opción para preservar su articulación de la cadera, reducir el dolor crónico y garantizar una recuperación funcional óptima.